Mujer de grandes retos, esa es la modelo Johanna Maldonado, dueña de un cuerpo macizo, voluptuoso, provocador, elaborado en las poleas y en las bielas estáticas de los gimnasios, a los que dedica dos horas diarias. Pero también al motociclismo, actividad que le ha brindado valor y seguridad en la mayoría de proyectos y empresas que asume: “Amo el vértigo y la velocidad”, manifiesta.
