Hay que verla bailando tango, una disciplina que, según ella, nutre su cuerpo y le brinda el equilibrio y el encuentro consigo misma. Por eso adora Buenos Aires, donde estuvo residiendo por un tiempo; por eso no se pierde milonga en los bulines de Bogotá o Medellín, y se jacta de tener una envidiable colección de discos y videos, especializados en melodía porteña.
